Todo pasó tal como tenía que ser...
Aunque muchos días me pregunte el porqué de algunas situaciones, sé que hoy estoy donde debo estar. Se que estoy en el camino correcto.
Algunas puertas se cerraron, dejando tristeza y una nueva decepción, pero otras están abriéndose frente a mi. Por eso, agradezco a la vida y sobre todo a Dios por demostrarme que todo tenía una razón de ser.
Hoy sé que alivianó mi camino, y me libero de personas que solo hubiesen representado una cadena en mi vida.
Un nuevo año comenzó, y con el miles de expectativas, sueños y proyectos.
Quien sabe que pasará mañana... Hoy solo sé que estoy preparada y llena de ganas para vivir lo que Dios ponga en mi camino de ahora en más.
Porque sé que después de la tormenta, siempre sale el sol.
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